IKIGAI es un concepto que tiene su origen en la cultura japonesa y hace referencia a las razones que existen para vivir
Adrián Lozano
Esta es una pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez en la vida, y para serte muy sincero, en varias oportunidades me faltó una respuesta para ella; es más, recuerdo que después de no tener clara una contestación a este interrogante, sentí un vacío interno, como si no supiera lo que estaba haciendo o para donde iba, y recordé aquella frase que alguna vez escuché en una conferencia: “El que no sabe para donde va, cualquier bus le sirve”. Al no tener claro mi propósito de vida, sentía que no sabía qué camino tomar, y a pesar de estar ocupado emprendiendo en una de mis empresas, para mí no era suficiente.
Así que, después de analizar este momento que estaba ocurriendo en mi vida, tomé cartas en el asunto, comencé a investigar, leer y buscar explicaciones de cómo encontrar mi propósito de vida, hasta que encontré algo que llamó mi atención y se ajustaba a lo que necesitaba.
IKIGAI es un concepto que tiene su origen en la cultura japonesa y hace referencia a las razones que existen para vivir. Este concepto se basa en aquello que hacemos para sentirnos motivados y realizados, y hoy te lo quiero compartir, esperando que sea muy útil en el objetivo que nos concierne.
Qué mejor manera de explicar este concepto que con una gráfica fácil de entender.
Para determinar nuestro propósito de vida es necesario comenzar a construir nuestro ser con cuatro lineamientos que debemos tener siempre en cuenta: 1) Lo que amas hacer, 2) aquello que haces bien, 3) aquello por lo que te pueden pagar y 4) lo que el mundo necesita.
Sí, lo sé; son muchas variables por revisar, pero son necesarias, pues para poder definir tu propósito de vida, te debes conocer primero a ti mismo. Una vez que estos cuatro aspectos estén alineados, podrás decir que has hallado tu propósito de vida.
Toma esto con calma, saca el tiempo para analizarlo, escribe a conciencia sobre estos cuatro factores y estoy seguro de que definirás tu razón de ser en esta tierra.