Esta semana, un nuevo caso de presunto fraude con las “cuotas” escolares salió a la luz en Querétaro. Nadie sabe en dónde quedaron 280 mil pesos. El caso revive el debate sobre la gratuidad de la educación pública y las presiones que viven los padres de familia para cubrir la aportación.
“Las cuotas son porque las escuelas no tienen para mantenimientos.
La autoridad debería incrementar los presupuestos y supervisar su ejercicio para evitar esas cuotas”.
“El gasto público en educación es el más bajo de los últimos 12 años. (…) Se perjudica a 33.4 millones de niños y jóvenes, y obliga a que los padres de familia den cuotas para cubrir necesidades que quedaron fuera de presupuesto”.
“La «aportación voluntaria» termina siendo una colegiatura en una supuesta educación gratuita. Se debe de prohibir y que el Gobierno dé a las escuelas públicas todo lo necesario”.