El 26 de octubre, Austria ha denominado iniciar “la revolución del transporte público” con un boleto anual para recorrer todo el país en todas las modalidades de movilidad, como tren, metro y autobuses. En la primera etapa, el costo será de 949 euros al año con previsión de estabilizar el precio en mil 45 euros, aproximadamente tres euros o 70 pesos mexicanos diarios. ¿Esta medida realmente ayudará?
Por un lado, se requiere medir si los usuarios de auto complementarán sus viajes largos con esta oferta o realmente dejarán el auto como alternativa de movilidad. Esta medida que pretende vender 100 mil boletos este año deberá identificar si estos usuarios realmente dejaron el auto y que beneficio aportó respecto el presupuesto invertido. Por otra parte, muchos no podrán gozar el beneficio completo, ya que Viena no permitió unir su red local de transporte y dos zonas del país tampoco están incluidas en esta primera etapa.
Es de aplaudir el valor de lanzar una medida de este tamaño, esperando que sea bien recibida para generar las ventajas de largo plazo que requiere el planeta. En México, una medida similar implicaría unificar la red de transporte, así como eliminar islas de poder y beneficios económicos que evitan un buen servicio, sustentable y sostenible. ¿Usted qué opina?