Logo Al Dialogo
4 de octubre 2022

Mario Maraboto

Me parece que la noticia más importante de la semana pasada fue la revelación del hackeo a los archivos de la Secretaría de la Defensa Nacional que, entre otras cosas, expone datos sobre la salud del presidente, tema del que, por coincidencia escribí la semana pasada.

A raíz de dicho hackeo, el presidente López, quien en todo momento se ha jactado de estar “al cien” en salud y que la semana anterior habló de una campaña para convencer a los ciudadanos de que estaba enfermo -“de que estaba yo a punto de irme al otro mundo”- tuvo que reconocer que, en efecto, tiene varios padecimientos: “Todo lo que se dice ahí es cierto”, aunque desde que inició su mandato se ha especulado sobre el tema y en algún momento ofreció que haría públicos sus análisis médicos, cosa que ni aún ante las revelaciones del hackeo, ha cumplido, como muchas otras promesas.

Si ocultar información sobre su estado de salud es algo serio por ser el presidente, más grave fue su actitud ante la revelación de los hackeos: se centró en el tema de su salud, lo trivializó y hasta hizo show pidiendo a su disc jockey de cabecera (el “vocero” presidencial) proyectar una canción de Chico Che para decir que todo eso lo padece, excepto el alcohol.

Quizá no quiso alarmar, pero lo realmente delicado es el riesgo de que, eventualmente, se haga pública mucha información de carácter clasificado o sea indebidamente empleada y ponga en riesgo, eso sí y no sus construcciones faraónicas, la seguridad nacional. Todo gracias a sus equivocadas decisiones en materia de distribución del presupuesto y prevención.

Es un presidente que decidió darle al ejército juego político y otorgarle la administración en áreas de infraestructura, transportes, aduanas y seguridad, con presupuestos que por “austeridad” redujo de áreas importantes, especialmente salud, educación y seguridad. Una austeridad mal entendida y mal aplicada -ahora convertida en “pobreza franciscana”- que ha afectado, entre otras cosas, a la actualización de los sistemas de seguridad informática.

El hackeo que sufrió la Secretaría de la Defensa no es nuevo y pudo al menos tratar de evitarse. “La empresa Avast, dedicada a proveer servicios de ciberseguridad, anticipó en 2019 los primeros ciberataques controlados por inteligencia artificial, los cuales estarán basados en aprendizaje automático, una ola de malware de criptominería y mayores amenazas a dispositivos móviles”, advirtió hace dos años el analista en sistemas de seguridad Simón Vargas.

Pero había más advertencias: la Agencia de Seguridad Cibernética e Infraestructura de los Estados Unidos prevenía sobre las amenazas a la seguridad del mundo virtual, especialmente de los sistemas financieros , de información y de seguridad más esenciales de diferentes países, debido al cibercrimen y el ciberterrorismo internacional.

De hecho, el INAI recordó que en los últimos dos años diversas instituciones públicas mexicanas han sido víctimas de ciber ataque y a inicios de año la Auditoría Superior de la Federación advirtió que la Sedena tenía graves vulneraciones en sus sistemas informáticos, por lo que la urgió a mejorar los controles de ciberseguridad.

Elementos para la prevención había muchos, presupuesto seguramente no. ¿En manos de quién está nuestro país? El presidente miente a cada instante, oculta información, manipula datos, está peleado con la ciencia, solapa a parientes y allegados con sospechas de corrupción, ha destruido instituciones que mal que bien daban resultados.

¿La cuarta transformación está convirtiendo al país en lo que millones de mexicanos esperaban?

Logo Al Dialogo
CREAMOS Y DISTRIBUIMOS
CONTENIDO DE VALOR
DOMICILIO
Avenida Constituyentes 109, int.11, colonia Carretas.
C.P.76050. Santiago de Querétaro, Querétaro.
AD Comunicaciones S de RL de CV
REDES SOCIALES
Logo Al Dialogo
© 2024 AD Comunicaciones / Todos los derechos reservados