La osteoporosis en adultos jóvenes se puede diagnosticar sobre la base de una fractura por traumatismo leve.
Aunque existen aspectos diferenciales relacionados con la adquisición del pico de masa ósea y la pérdida ósea que se produce a lo largo de la vida entre ambos sexos, la frecuencia de osteoporosis en individuos jóvenes es similar en ambos sexos.
Alrededor del 50% de los individuos jóvenes con osteoporosis, tanto hombres como mujeres, presentan enfermedades o fármacos relacionados con su desarrollo, siendo el tratamiento prolongado con glucocorticoides una de las causas más frecuentes.
Los factores genéticos, biológicos, ambientales y de estilo de vida modifican la masa ósea máxima en esta población.
El bajo peso corporal, la pubertad retrasada, y la falta de actividad física con carga de peso se asocian con una DMO superficial (aBMD) o volumétrica (vBMD) más baja.
Los adolescentes varones físicamente activos desarrollan una mayor área total en la tibia distal y una fuerza tibial torsional ajustada, y las mujeres físicamente activas desarrollan una mayor área cortical y densidad, así como contenido trabecular en la tibia en comparación con los adolescentes
inactivos.
El tabaquismo también se asocia con reducción de la aBMD espinal y de la cadera, así como reducción de la vBMD trabecular tibial.
El 50% de las osteoporosis en jóvenes, son de tipo secundario, es decir, hay una etiología bien definida que se debe corregir o tratar, siendo el uso prolongado de glucocorticoides (GC) una de las causas más comunes.
Aunque es frecuente la presencia de una causa asociada a la pérdida de masa ósea en individuos jóvenes con osteoporosis, el origen de esta suele diferir según el sexo.
Así, mientras que en los hombres el alcohol, el hipogonadismo y el tratamiento con GC son las causas más frecuentes de osteoporosis secundaria; en mujeres jóvenes la enfermedad de Cushing, la osteoporosis asociada al embarazo (transitoria) y la osteogénesis imperfecta son algunas de las causas más frecuentes.