En días recientes hemos visto que legisladores federales, secretarios de Estado y una jefa de gobierno, solicitaron licencia al cargo para contender por la candidatura de Morena a la presidencia de la República.
Si bien, estos servidores públicos tienen derecho a contender por otro cargo público, es preocupante la indebida anticipación con que lo están haciendo, debido a tres factores:
El primero, y quizá el más importante, es que es ilegal. Existen reglas para tener elecciones equitativas, donde todos los precandidatos y los partidos políticos, tengan los mismos recursos, los mismos tiempos y las mismas herramientas para hacer campaña y así privilegiar las propuestas y el perfil de los candidatos.
La Ley electoral, señala que el proceso electoral ordinario se inicia en septiembre del año previo al de la elección, que las precampañas darán inicio en diciembre del mismo año, la jornada electoral será el primer domingo de junio y el próximo presidente entrará en funciones hasta el 1o. de octubre.
Morena, inició su contienda interna desde finales del año pasado, presumiblemente con el uso de recursos públicos, y en una plena simulación, ahora arrancan sus precamapañas, -seis meses antes de lo debido- justificándolas, para evadir la ley, con que se trata de un supuesto cargo del partido, denominado “Coordinador Nacional de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación”.
Se trata de una simulación que busca violar le ley sin tener consecuencias, que, opuesto a su mal entendida austeridad, implicará el gasto de miles de millones de pesos, de los cuales no sabemos si son recursos públicos, de origen ilícito o de dónde financian estas campañas que, en total, durarán mas de un año. Sea como sea, ese dinero es ilegal, porque la Ley no lo permite.
En segundo lugar, lo anterior significa que las personas que fueron electas para gobernar una ciudad, ser legisladores federales, o bien, tenían la encomienda de
una secretaría de Estado, estarán dejando de cumplir con sus funciones por más de un año, demostrando que les importa más un cargo que el país.
Finalmente, hay que decirlo, la razón por la que Morena ha adelantado los tiempos de la sucesión es para evitar que sigamos hablando de sus malos resultados, de sus fracasos en prácticamente todos los rubros, de un gobierno decepcionante, y que, además, a pesar de la simulación electoral que están haciendo, al final, sabemos que el candidato de Morena saldrá por el arcaico y antidemocrático dedazo presidencial.
Todo ello nos recuerda ese autoritarismo del siglo pasado, y efectivamente, ese afán de actuar en la ilegalidad, en la corrupción como aceite del engranaje, en la simulación como legitimación.