El año pasado presenté una Iniciativa en materia de bienestar animal, enfocado a animales de compañía (que actualmente es competencia local), pues ya existe legislación federal que regula la vida silvestre, y a los animales para consumo humano (entendido así en su clasificación legal).
Me parece necesario promover el reconocimiento de la importancia social, ética, ambiental y económica que representa la procuración de niveles adecuados de protección, trato digno y respetuoso hacia los animales.
Ante la dificultad que ha tenido su aprobación, pues existen muchos tópicos en debate, de carácter jurídico, social y hasta filosófico, además de intereses encontrados y de que, lamentablemente, no ha sido una prioridad para el Grupo Parlamentario mayoritario, he dado continuidad de manera puntual a algunos temas contenidos en la propuesta.
El 26 de septiembre pasado presenté un Punto de Acuerdo para que el Senado de la República exhorte respetuosamente a las legislaturas de las entidades federativas, a realizar una reforma legislativa que permita la creación de clínicas veterinarias públicas para animales en situación de calle, o bien, que se encuentran a cargo de personas con un bajo nivel de ingreso.
Según la Encuesta Nacional de Bienestar Autor reportado (ENBIARE) 2021, en nuestro país, el 69.8% de los hogares cuenta con algún tipo de mascota, pero únicamente el 42% de las personas los atienden con un veterinario.
En algunos estados, ya sea por ley o por iniciativa del gobierno estatal o de los municipios, se han creado hospitales veterinarios gratuitos, o de bajo costo, para atender a mascotas, sobre todo perros y gatos, que requirieron atención veterinaria, quirúrgica, hospitalaria y de rehabilitación
Como señalo en mi Punto de Acuerdo, la intención, es que exista un fácil acceso para que cualquier ciudadano pueda llevar a animales de compañía, que, por cualquier razón, no puedan atenderse con médicos veterinarios particulares.
Hablamos de personas con bajos ingresos, pero que tienen animales de compañías con ellos, o de las instituciones, públicas o privadas, que se encargan de atender a perros, gatos o cualquier otro animal, que se encuentran en situación de calle.
Me parece que mientras más cuidamos a los seres vivos, incluidos los que se utilizan para consumo humano, y, desde luego, los que nos acompañan en la vida cotidiana, nos humaniza más.
Procurar la salud para nuestros animales de compañía, nos mejora como personas y como sociedad.