Nos encontramos ante un escenario mundial que requiere de transformaciones de impacto, tal y como lo ha venido solicitando la Organización de las Naciones Unidad (ONU), impulsando la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible, que buscan garantizar una protección duradera del planeta y sus recursos naturales.
Es por ello, que se vuelve trascendental la participación de todos los sectores de la sociedad en todo el mundo, por tanto, el papel juega la educación en esta gran cruzada es fundamental para generar conciencia en el cuidado del entorno y poder cambiar los fenómenos de la modernidad que han afectado considerablemente el planeta.
El concepto es sencillo de entender, se trata de tener la capacidad de satisfacer las necesidades de la generación actual sin comprometer la capacidad de generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades, es decir, cuidar hoy lo que necesitarán nuestros hijos en el futuro.
Para ello, se han implementado acciones desde los gobiernos para frenar los acelerados procesos de contaminación global, Querétaro no ha sido la excepción, y, aunque el camino aún es muy largo, se dan pasos importantes para que cada vez más sectores de la sociedad caminen hombro con hombro para lograr superar este gran reto de la humanidad.
Desde el sector educativo, buscamos generar un cambio de paradigma, proporcionar las herramientas necesarias para lograr cambiar el panorama actual, transformando hábitos en todos los niveles educativos, desde básico hasta superior, que nuestras niñas y niños adquirieran conocimientos y se les brinde la motivación necesaria para generar conciencia sustentable, y desde las universidades, nuestros jóvenes se vuelvan agentes de cambio para desarrollar ideas e innovación científica y tecnológica encaminada a mejorar nuestro entorno, a reducir el impacto ambiental y generar mejores condiciones de vida sin afectar los recursos naturales para lograr un futuro mejor para nuestra generación actual y quienes nos siguen.