Parece que la 4T tendrá un corte de caja, un nuevo inicio con Claudia Sheinbaum, quien si bien busca darles continuidad a los proyectos y modelo de Gobierno que inició Andrés Manuel López, la ahora presidenta de México ya implementa su propio estilo en su forma de gobernar.
De entrada, fue un acierto la visita a los estados para dar el banderazo a las que serán las grandes obras de infraestructura del sexenio, la apertura para hablar con los medios de comunicación en un diálogo cercano y directo, así como la buena relación entre la presidenta Sheinbaum y el gobernador Mauricio Kuri.
La jefa del Ejecutivo federal no dejó pasar las cosas que se han realizado bien en Querétaro y el hecho de que se tiene a dicha entidad como ejemplo nacional e internacional.
Por su parte, el mandatario mostró de nuevo la habilidad diplomática que, como buen anfitrión, ha dado en todo momento a sus invitados, dejando a un lado los partidos políticos e ideologías para enfocarse en construir. Por cierto, la presidenta también se posicionó a favor de la propuesta de austeridad de los diputados para eliminar las prerrogativas.