El gobernador Mauricio Kuri tiene muy bien definido en qué rubros distribuirá el presupuesto del próximo año, iniciará con el 2025 la etapa de la obra social con la que se enfocará a mejorar la urbanización de comunidades, la dotación de servicios públicos y una mejor calidad de vida; sin descuidar, desde luego dos temas fundamentales: salud y seguridad, donde habrá que esperar qué ingresos podrá recibir Querétaro desde la Federación. La tarea de los legisladores locales al revisar el paquete presupuestal será garantizar que la administración del recurso está bien calculado.
LO MALO
El presupuesto federal contempla un enorme déficit, o al menos eso advierte la oposición que ya se puso en alerta al detectar que la propuesta del Ejecutivo Federal se compone de una gran carga fiscal y un elevado endeudamiento. Esto apretará a los estados y municipios, y seguramente Querétaro va a padecer el recorte que se advierte a dependencias clave del Gobierno Federal. El tema más sensible es en educación y salud, donde la entidad ha logrado solventar las necesidades, pero se requiere del acompañamiento del presupuesto federal. Hay incertidumbre.
LO PEOR
Habrá que esperar a ver si los proyectos que tiene contemplados el gobernador Kuri, como las obras hidráulicas “El Batán Agua para Todos” y el de energía eléctrica para el estado, no se ven afectados. Parece, de momento, que el recurso se concentrará en las obras que tiene en lista la presidente Sheinbaum, sin conceder prioridad los proyectos estatales. Lo de menos sería esperar, lo malo es que el tiempo apremia y el gobernador se comprometió a garantizar agua y energía eléctrica antes de concluir su gestión.