Los organismos autónomos nunca funcionaron de manera 100 por ciento eficiente ni tuvieron poder para forzar al Gobierno a dar información transparente. En muchos casos, los funcionarios respondían de maneras evasivas, mentían o simplemente se negaban a informar. La CNDH no tuvo nunca dientes, las recomendaciones no eran acatadas y no había sanciones. En otras materias, las recomendaciones de los demás organismos no se cumplían o las sanciones eran impugnadas y no pasaba nada. La información se usaba para descubrimientos periodísticos escandalosos, incluso hubo al menos una persona que se dedicaba a pedir información y luego iba con los funcionarios responsables de alguna irregularidad y los extorsionaba.
En el sexenio anterior, su funcionamiento fue aún peor; sufrieron ataques directos del Poder Ejecutivo y del Legislativo, que cada año les disminuía su presupuesto. Fueron denostados, exhibidos, minimizados y acusados de algo que es cierto: cuestan mucho dinero. No confiamos en el Gobierno y no es gratuito. Los políticos se van acostumbrando a mentir o peor: a decirnos medias verdades. Es muy fácil robar el dinero público. La honestidad es un bien escasísimo en nuestro Gobierno; el que directamente no roba, usa el poco o mucho poder que tiene para su beneficio.
En el pasado, ya funcionamos muchos años sin transparencia, sin rendición de cuentas. Creamos entre todos estos organismos autónomos para ver si podíamos controlar algo de la corrupción y nos asustamos. Incrédulos, vimos toallas que costaban millones de pesos o contratos que hacían millonarios a amigos de los hijos de personajes poderosos. Tratamos de defendernos de los abusos del Gobierno y buscamos quien nos ayudara a pagar menos por servicios caros que en otras partes del mundo ya eran muy baratos. No funcionaban bien, pero era algo, una ayuda, un freno, una manera de demostrar y detener la corrupción. En los próximos años, estaremos peor. No habrá nada ni nadie que nos defienda. ¿Usted cree que el Gobierno se va a autorregular a nuestro favor o va a favorecerse y a sus amigos? ¿Usted cree que va a buscar exhibir su propia corrupción? ¿Usted cree que va a buscar que servicios y trámites sean más baratos para nosotros? En lugar de mejorar, empeoramos. En lugar de más defensa, ahora estamos aún más solos. ¿De verdad esto es por lo que votaron 36 millones de mexicanos?