Logo Al Dialogo
26 de mayo 2026

Roberto Mendoza

Los romanos construyeron el cursus honorum, una carrera pública escalonada donde se debía demostrar experiencia administrativa, militar y legislativa antes de aspirar al poder. Quienes dirigen la política mexicana están decididos a ir exactamente en sentido contrario: cualquiera puede gobernar. Morena abrió esa puerta mediante las tómbolas. Ciudadanos sin trayectoria partidista comenzaron a llegar al Congreso y posteriormente a espacios de poder relevantes.

El fenómeno contagió a todos los partidos. El PRI anunció candidaturas ciudadanas mediante los “Defensores de México”. El PAN prometió abrir el cien por ciento de sus candidaturas a cualquier ciudadano. Si existía un cursus honorum mexicano está agonizando frente a otros factores: carisma, estética, redes sociales o simple suerte. Tal vez el viejo elitismo político merecía ser demolido. Pero también es posible que los politicos esten confundidos.

El ejemplo más simbólico es Sinaloa. La actual gobernadora Yeraldine Bonilla llegó originalmente a la política mediante una tómbola. El propio Rubén Rocha recordó públicamente que había sido mesera antes de entrar a la vida pública. Hoy gobierna un estado completo. Ya vimos un anticipo de este fenómeno en el Congreso. Ahora empieza a verse todavía más delicadamente en el Poder Judicial, donde la elección popular permitió la llegada de jueces y ministros con cuestionamientos sobre su preparación técnica para interpretar el derecho mexicano. Nuestra democracia puede sobrevivir al elitismo. Pero ¿Cuánto tiempo pagaremos el costo político de la improvisación?

Logo Al Dialogo
CREAMOS Y DISTRIBUIMOS
CONTENIDO DE VALOR
DOMICILIO
Avenida Constituyentes 109, int.11, colonia Carretas.
C.P.76050. Santiago de Querétaro, Querétaro.
AD Comunicaciones S de RL de CV
REDES SOCIALES
Logo Al Dialogo
© 2024 AD Comunicaciones / Todos los derechos reservados