Hablar de las cosas que se hicieron mal en el pasado, en el caso de la actual presidenta, es, para ella, hablar sólo de Calderón y de los gobiernos del PRI y del PAN.
Parece que a la presidenta Sheinbaum se le olvida que el pasado fue hace un segundo lo mismo que el día de ayer o que hace varios años por lo que, referirse al pasado involucra no sólo el pasado de hace 12 o más años, sino también el más cercano e inmediato de los 6 años recientes.
Ofrecer una conferencia de prensa diaria, sin la maña y malicia de quien inició esta práctica en México, lleva el riesgo de enfrentar preguntas cuyas respuestas, referidas al pasado, involucran también al EXpresidente (para que no lo olviden).
El pasado 13 de enero, al responder algunas preguntas en su “conferencia del pueblo” la presidenta Sheinbaum se refirió a un pasado que lo mismo podría aplicar a sexenios anteriores que al de AMLO.
En una de ellas expresó: “el odio quedó en el pasado” y se refirió a los críticos, como “Todos aquellos que utilizan el lenguaje de odio, la política basada en el odio a todos”. Du intención era referirse al pasado de antes de 2018, pero el mejor referente de ese tipo de persona es el ahora EXpresidente López.
A la menor provocación, o sólo porque así lo quería, AMLO soltaba expresiones en contra de sus “adversarios” para promover la violencia e incitar a sus seguidores a odiar a quienes no comulgaran con la transformación de cuarta. A través de su lenguaje de odio y de su política de odio hacia todos, incitó a repudiar al Poder Judicial, periodistas y medios de comunicación, ONGs, políticos de la oposición, algunos empresarios, las clases medias, entre muchos otros. Expresiones que, acorde con Sheinbaum están “llenos de odio, de enojo, de coraje, de machismo…”
Mucho del tiempo de sus shows mañaneros estaban saturados de insultos y ofensas incitando al odio a sus adversarios con términos como: corruptos, fichitas, hampones, oportunistas, tecnócratas, rufianes y un largo etcétera, para promover el odio hacia ellos. Inclusive en octubre de 2023, un juez federal le ordenó abstenerse de emitir mensajes que contengan discurso de odio, específicamente contra los trabajadores del Poder Judicial de la Federación.
Y aunque en lo que va de su gobierno se ha cuidado de no expresar odio, no hay que olvidar que, por ejemplo, en marzo de 2023, Sheinbaum dijo que las mujeres que no querían que se colocara la joven de Amajac en donde había una estatua de Colón: “en el fondo son profundamente racistas y clasistas”. Su fuerte carácter pronto podría retomar el discurso agresivo.