LO BUENO
Donald Trump cumplió una semana en la Casa Blanca y fue, como se esperaba, una dosis continua de golpes, amenazas y severas restricciones a México. Para bien, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, recibió el respaldo de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago). Todos los gobernadores (sin importar colores ni partidos) firmaron un posicionamiento para sumar fuerzas con la presidenta y en contra de las políticas de Donald Trump. Adicionalmente, el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, fue el primer actor que convocó a la unidad nacional y a sumar fuerzas con la Federación.
LO MALO
La oposición política no se ha posicionado como sí lo ha hecho Morena para defender a México de la hostilidad del presidente norteamericano. A nivel nacional y a nivel local, ni PAN, ni PRI, ni MC han dado señales contundentes sobre cómo defender a México; al contrario, han aprovechado el golpe político de Trump para cuestionar las acciones y decisiones del Gobierno de la 4T. La solidaridad no está en el vocabulario de la oposición, que parece beneficiarse de la desgracia de los migrantes que podrían ser repatriados para cuestionar los métodos de la presidenta Sheinbaum.
LO PEOR
La oposición local no supera las elecciones y la composición actual de gobierno estatal, dejando a un lado la estrategia para recibir y dar cobijo a miles de connacionales que, sí o sí, llegarán. Como llegarán las próximas campañas electorales del 2027, y seguramente para entonces estarán más claras las consecuencias y efectos de Trump en nuestro país, que luego no se quejen porque la ciudadanía no los vota.