Si los panistas quieren evitar que Morena tome el control político del estado (porque de que ya entró, no tengan dudas) deben contar con los mejores perfiles que puedan motivar a los electores a participar en el proceso electoral. Los panistas se apuraron y muy anticipadamente han salido a exhibir el músculo político que tienen y el potencial que pueden acumular para convertirse en los candidatos de su partido. Si pensaban que en la mano solamente había un póker, quizás el PAN pueda presumir de tener una escalera real, por perfiles no va a sufrir el panismo, hay de dónde escoger, el problema será elegir al bueno.
LO MALO
Esos mismos panistas e inquietos aspirantes, aprovecharán cada oportunidad que les brinde el calendario para justificar masivos acercamientos con sus simpatizantes: la celebración de un cumpleaños o una tamaliza por el día de la Candelaria, como ocurrió este fin de semana, veremos a estos mismos perfiles un tanto distraídos de sus actividades y responsabilidades para atender su propia agenda que les permita construirse y edificar una posible candidatura. Esta carrera no es de velocidad, es de resistencia y varios cartuchos suelen quemarse antes de tiempo, sobre todo si son impacientes, veremos en el tiempo si no cometen errores.
LO PEOR
Los electores son cada vez más exigentes con los políticos, ni se diga con los partidos. Simplemente la clase política no siempre derrocha la mejor clase, y eso lo advierten los votantes, esos mismos ciudadanos que ya no se encandilan con unos tamales o con una comilona, ahora razonan, cuestionan, evalúan… los electores tienen mayor acceso a la información y consultan antes de tomar una decisión. Lo peor, es que muchas veces los políticos olvidan esto mismo y vuelven a las rutinarias acciones y estrategias para medir músculo político. La oposición también ve eso.