La llamada 4T se identifica en gran medida por ser paradójica (contradictoria, absurda, ilógica, incongruente, según la Real Academia de la Lengua, RAE).
Una evidencia de ello es el continuo llamado, por parte de la presidenta Sheinbaum, a permanecer unidos, pero no dar señales al respecto: no llegaron todas (se excluye a las que opinan diferente o son opositoras), no integró a la Presidenta (con A) del Poder Judicial en la celebración del 5 de febrero, y ni siquiera dentro de su partido logran unidad y, en ansias de más poder, se pelean unos contra otros.
Otra evidencia es la repetida consigna de que “nosotros no pactamos con delincuentes… (buscamos) disminuir la impunidad”, pero se permite publicitar fotos de presuntos delincuentes (funcionarios públicos de alto nivel) recibiendo su credencial de afiliación a Morena o descaradamente posando junto a algún representante de la delincuencia organizada.
Una más es la famosa iniciativa para acabar con el nepotismo: la sesión de las comisiones unidas en el Senado estuvo presidida por el senador Saúl Monreal, hermano del gobernador David Monreal y de Ricardo Monreal, líder de los diputados morenistas, quien a su vez es padre de Caty Monreal, la directora del Instituto Nacional de Economía Social. ¿Será que no les preocupa porque dicha ley entrará en vigor en 2027?
Hablando de nepotismo, se trata de una forma de corrupción (que dice la presidenta que ya se acabó) consistente en asignar empleos o conceder favores en un entorno de trabajo a familiares (como la familia Monreal) y amigos.
Para Thomas Hobbes, el nepotismo es una forma de corrupción que debilita el Estado; Jean-Jacques Rousseau lo calificó como una forma de tiranía que ignora el mérito y la capacidad; y la RAE lo define como “utilización de un cargo para designar a familiares o amigos en determinados empleos; concederles otros tipos de favores, al margen del principio de mérito y capacidad”.
En México, los gobiernos han preferido adoptar el concepto de Maquiavelo: “Una herramienta pragmática que puede ser útil en ciertas circunstancias”, como lo ha sido desde al menos la época de Venustiano Carranza, quien designó a familiares y allegados en cargos importantes, pasando por Echeverría y su hermano Rodolfo; López Portillo y su hermana e hijo; Salinas y su “hermano incómodo”; Fox y los hijos de su esposa, hasta AMLO que concedió favores a los amigos de sus hijos para lograr enriquecerse (aunque siempre ha dicho que no son iguales), los Batres, los Murat, los Yunes, los Tadei, los Esquivel Mosa, y muchos apellidos más.
Tenemos una 4T llena de paradojas… lo triste es que las seguimos permitiendo.