Dr. Gabino García Tapia/Profesor Titular de Tiempo Completo Definitivo en la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Nacional Autónoma de México/Consejero del Observatorio Ciudadano de Querétaro
La vida es maravillosa, nuestra existencia representa un momento efímero en la historia de este increíble planeta, lleno de experiencias tanto positivas como negativas, de alegrías y tristezas, pero, sobre todo, de enseñanzas en el camino que nos permiten evolucionar como personas y como sociedad.
En muchas ocasiones, dejamos de comprender todos los regalos que la naturaleza nos dio, dado por sentado nuestras capacidades físicas y biológicas, el placer de escuchar una bella melodía, poder apreciar una obra de arte, caminar alegremente disfrutando del centro de la ciudad, platicar con nuestros seres queridos.
Parece extraño que muchas personas olviden que esta forma de disfrutar la vida sólo puede ser alcanzado por hábitos de buena salud, la cual se fomenta mediante actividades tanto preventivas como reactivas.
Así, en lo que corresponde a las actividades preventivas podemos enlistar aquellas acciones orientadas a la promoción de los buenos hábitos de la salud, la prevención de enfermedades físicas que engloban las cardiovasculares, respiratorias, musculo esqueléticas, entre otras, como aquellas que son de naturaleza mental, como la depresión, ansiedad, estrés crónico, por mencionar algunas.
Por su parte, en términos de las actividades reactivas, podemos enumerar aquellas que requieran actividades de atención a necesidades particulares presentes en la población desde la concepción hasta la vejez, dando un acompañamiento apropiado de acuerdo con las tendencias y estados de salud.