El pasado fin de semana se cumplieron 4 años de una tragedia en la Ciudad de México que dejó ver lo que podría esperarse de la entonces jefa de gobierno de CDMX si llegaba a la Presidencia de la República: la caída de una sección del metro que dejó 26 muertos y decenas de heridos.
En aquél entonces, la señora Sheinbaum mostró como parte de su estrategia de comunicación, el tratar de minimizar los hechos: en vez de referirse a un accidente (un evento inesperado que causa daño a alguien o algo), lo definió como un “incidente” (un evento inesperado que no causa daño). Asimismo dejó ver que su manera de minimizar el impacto social de un evento de este tipo era, además de indemnizar conforme a la ley, repartir dinero como parte de un “programa social”.
Ya como presidenta, Sheinbaum ha pretendido minimizar muchos eventos de repercusión social y política. Con tal de no ver afectado su, hasta ahora, alto nivel de popularidad. La presidenta ha buscado minimizar la crisis de las personas desaparecidas y de la lucha de las madres buscadoras, la presencia de buques y drones norteamericanos en territorio nacional, las presiones del presidente Trump, el hackeo de su teléfono móvil, su ausencia en el funeral del Papa Francisco y muchas otras situaciones, buscando desviar los temas de fondo hacia intrascendencias y conspiraciones en contra de su gobierno.
Sobre el tema de los desaparecidos en México, ha afirmado que es un asunto político, a pesar de las críticas de organizaciones civiles y de que Amnistía Internacional advirtió sobre la minimización de la crisis; lo mismo con el tema de las madres buscadoras, al demeritar su esfuerzo ordenando que se analicen las evidencias presentadas por los colectivos de búsqueda, y conceder la razón a la Fiscalía General de la República.
Ha minimizado el daño a la salud por parte de los “chocolates del bienestar” (si tienen azúcar pero es poquita), para permitir que sea un producto de venta en las escuelas públicas, y le ha restado importancia al tema de los candidatos al Poder Judicial con antecedentes criminales, al decir que “representan sólo un porcentaje mínimo”.
Respecto al accidente entendido como incidente, Sheinbaum contrató un peritaje externo para determinar las causas y aseveró: «Estamos seguros que lo va a desarrollar hasta sus últimas consecuencias”. Y así fue: El estudio realizado por la empresa noruega DNV, reveló deficiencias estructurales y de mantenimiento, lo que no agradó a Sheinbaum, quien quiso minimizarlo al no darlo a conocer y demandar a la empresa “por incumplimiento de contrato,” hasta obtener un informe conveniente.
De forma similar, al defender su iniciativa de Ley de Telecomunicaciones, que da al gobierno poder absoluto en el tema, quiso minimizarlo: “nada tiene que ver con la censura” y, desvió el tema hacia las declaraciones del expresidente Zedillo sobre la Reforma Judicial, lo que le permitió minimizarlo, para un mejor momento.