La secretaria de Educación, Martha Elena Soto, anunció un diagnóstico para evaluar si prohibir celulares en las escuelas de Querétaro reduce el ‘ciberbullying’ o al menos evita que los alumnos se distraigan viendo videos en clase. Esperaremos para saber si la medida funciona, mientras las escuelas, en su autonomía, decidirán qué castigos inventar para los rebeldes que osen sacar el celular. “Que lo pongan en sus normativas”, declaró Soto, delegando responsabilidades a las directoras y los directores de los planteles. Por ahora, el decreto permite actuar, pero bajo ciertas condiciones. La mejor opinión la tendrán los padres de familia.
RECORTES
En San Juan del Río, se preparan para un recorte del 3.2 por ciento en las participaciones federales, lo cual podría dejar a la Administración con 40 millones de pesos menos. La Secretaría de Finanzas del estado, en un gesto de cortesía burocrática, le envió un memorándum al Municipio invitándolo a “ser prudente” con el gasto público. Cabrera, quien ya vivió un recorte de 50 millones el año pasado, cruza los dedos para que la recaudación federal “se mantenga estable”. Pero, por si las dudas, ya tiene un plan maestro: recortar la nómina del personal de confianza. El edil aseguró que esta poda no afectará las obras públicas ni los programas estrella de San Juan del Río.
CONTAMINACIÓN
La CEA ha puesto sus ojos en El Pozo, esa zona de El Marqués donde los parques industriales parecen competir por el título de “Mayor Contaminante del Río Querétaro”. El vocal ejecutivo Luis Alberto Vega Ricoy aseguró que la CEA libra una batalla “titánica” contra la contaminación hídrica. Apenas hace unos días, entregaron una planta de tratamiento en Calamanda, capaz de procesar tres litros por segundo con un sofisticado sistema anaerobio-aerobio. Se pensó que era una solución hasta que Vega confesó que siguen detectando descargas furtivas que convierten el río Querétaro en un coctel de desechos industriales. La planta funciona, pero el río sigue pidiendo auxilio.