El método es útil para encontrar la causa raíz de un problema, pero también se puede utilizar para fijar objetivos y tomar decisiones con mayor profundidad. En los años cincuenta, Theodore Levitt mencionaba que no se compran bombillas de luz sino por iluminar un espacio. Menciona que se nos olvida el enfoque del cliente, de la necesidad profunda. Aplicando la técnica del por qué múltiple podemos encontrar más respuestas de la motivación del consumidor.
Una industria que nos ha enseñado que vale más el servicio que el producto es la música. La plataforma de música de apple se presentó en 2001 y en 2015 comenzó su servicio en streaming. Spotify se lanza en 2008 y llega a México en 2013. Primero, los ejecutivos de esta industria no creían que se venderían las canciones individualmente y en unos años la plataforma creció meteóricamente. En quince años los vinilos o discos compactos, ya no fueron el producto para ofertar la música y ahora se pagaba una suscripción olvidando la propiedad del objeto para guardar y reproducir la música.
Otras industrias han buscado caminos similares como la renta de bolsas de lujo, ropa y hasta los vehículos. Los únicos que han logrado posicionarse como nuevos jugadores están en los servicios de plataformas para taxis y hospedaje. Pero ninguna otra ha logrado transformarse como la música. Le invito a preguntar el por qué su cliente lo prefiere y si la industria en la que está su empresa puede cambiar por la tecnología. ¿Usted qué opina?