Morena, PAN, Movimiento Ciudadano y hasta el PT se subieron al cuadrilátero, lanzando golpes verbales sobre salud, reforma judicial y hasta la autonomía de la UAQ. Pero, como suele suceder en el recinto legislativo, hubo mucho drama y poca sustancia. Entre salud en coma, reformas atascadas y acusaciones al aire, los diputados parecen más preocupados por ganar aplausos que por resolver problemas. Mientras tanto, los ciudadanos siguen esperando que alguien baje del cuadrilátero y se ponga a trabajar. Vale la pena recordar que la reforma a la Ley Orgánica del Poder Legislativo prometió más debate, pero también más acuerdos y efectividad.
MAPACHES
El diputado de Movimiento Ciudadano, Paul Ospital, se puso el sombrero de cazador para salir en busca de los “mapaches electorales” durante la jornada del 1 de junio. Según él, andan usando recursos públicos para “engordar” los votos de la Cuarta Transformación. Armado con pruebas que asegura haber recabado y que presentará a la autoridad (aunque no las mostró), Ospital acusó a funcionarios federales y locales de operar como una especie de cártel electoral. Para los ciudadanos que quieran unirse a esta cacería, dejó un número de WhatsApp (446 411 9842) para realizar denuncias.
ACORDEONES
En la víspera de la jornada para votar por jueces, ministros y magistrados, surgió un potencial enemigo para la democracia judicial: los acordeones. Ese listado que presenta a los candidatos que, para algunos, son los que el ciudadano debe elegir en las boletas. El INE aprobó que cada elector pueda llevar una “guía” previamente preparada a las urnas, lo que es ilegal es que los acordeones sean patrocinados por algún funcionario o partido político. Pese a los señalamientos que ponen a Morena como el artífice de estos guiones, el diputado de Morena, Sinuhé Piedragil, insiste en que no son más que la expresión espontánea de ciudadanos. La autoridad tendrá la última palabra.