Mauricio Cárdenas Palacios/Diputado local por el VI distrito
Mientras algunos aún prometen transformación, en Querétaro ya se vive: con empleos, salarios dignos y resultados concretos.
Una vez más, nuestro estado se distingue por su impulso al trabajo digno y la justicia laboral. Esto es resultado del compromiso del gobernador Mauricio Kuri por generar mejores condiciones laborales que permitan a las personas mejorar su calidad de vida.
Querétaro se posiciona como un referente nacional en generación de empleo, al registrar más de 85 mil nuevos puestos de trabajo gracias a la estrategia estatal en materia laboral. A pesar del panorama económico adverso en el país, nuestro estado mantiene un crecimiento económico superior al promedio. En pocas palabras: ¡aquí sí hay chamba!
Este dinamismo no es casualidad: es el resultado de años de apuesta por la capacitación y la especialización de nuestras trabajadoras y trabajadores. Hoy, ese talento atrae inversiones de México y del mundo, pero también permite que más personas accedan a empleos dignos, bien remunerados y con posibilidades reales de superación personal y profesional.
Con una población económicamente activa de 1.2 millones de personas, Querétaro se posiciona dentro del top 10 en generación de empleos en todo el país.
Y no solo creamos empleos, también creamos mejores condiciones. Según el IMSS, el salario promedio formal en nuestro estado es de 664.85 pesos diarios, el séptimo más alto del país.
Las personas que trabajan en el estado perciben entre dos o hasta cuatro veces el salario mínimo diario.
Querétaro no necesita promesas ostentosas: necesita trabajo, resultados y visión. Por eso hoy podemos decir con orgullo que nuestro estado no solo está en el top ten, sino que es un ejemplo de cómo se construye un futuro mejor para todas y todos.
Llamamos a Querétaro un estado de diez no solo por sus cifras económicas, sociales o de seguridad —que por sí solas ya son notables—, sino por algo aún más valioso: su modelo de gobernanza basado en la corresponsabilidad.
Aquí, el gobierno no solo administra, sino que responde, actúa y se anticipa, con una visión de largo plazo y un compromiso firme con el bienestar colectivo.
Por eso y por mucho más, Querétaro demuestra cada día por qué es un verdadero estado de diez.