El campamento de Texas que fue arrasado por las inundaciones causadas por lluvias que en horas provocaron una subida de más de seis metros de agua en zonas nunca vistas con intensidades no vistas. Las previsiones de más cisnes verdes provocados por cambios en los fenómenos meteorológicos nos deben llevar a prevenir. Todos los reportes indican que se vivirán fenómenos más intensos, con mayor rapidez, sin avisar y en lugares donde no eran comunes.
El contraste se vive en estos días con una ola de calor en Europa, que deja ya sus primeros muertos en Francia e Italia, frente a la ola de frio que tiene a los argentinos tapados como nunca lo habían necesitado hacer. El desierto de Chile registra nieve en zonas bajas no en las montañas en las alturas que era común vivirlo. Ningún país o ciudad está preparada para estos cambios repentinos y las consecuencias económicas que ya se han vivido, ahora vemos que pueden ser también pérdidas humanas.
Qué pronto encuentren la paz y resignación las familias que sufrieron la dolorosa perdida de un ser querido. Necesitamos más unión para actuar en identificar los efectos de estos fenómenos que serán cada vez más devastadores como lo hemos venido viendo en los últimos años. Autoridades, organizaciones sociales y ciudadanos, debemos trabajar para identificar causas y efectos que puedan mitigarse. ¿Usted qué opina?