El derecho de las audiencias ha sido discutido desde hace por lo menos 10 años y ha sido objeto de reformas y controversias judiciales. La más reciente es la contenida en la nueva Ley de Telecomunicaciones aprobada por la Cámara de Diputados la semana pasada.
Entre las nuevas disposiciones sobre el tema sobresalen: Recibir programación que responda a la expresión de la diversidad y pluralidad de ideas y opiniones, distinguir entre publicidad y contenido de un programa, y que se diferencie con claridad la información noticiosa de la opinión de quien la presenta.
Paradójicamente, la expresión de la diversidad y pluralidad de ideas y opiniones es algo que el régimen de la transformación de cuarta parece evitar; trata de acallar, inclusive por la vía judicial o a través de amenazas veladas, a las voces que cuestionan o difieren de su ideología. Entre los casos más recientes están el del periodista Héctor de Mauleon, sancionado en Tamaulipas por supuesta violencia política contra las mujeres en razón de género, y el del periodista jubilado Jorge González, en Campeche, por presunto delito de odio.
En cuanto a diferenciar con claridad información noticiosa de opinión es un tema muy discutible y cuestionado especialmente por quienes conducen noticiarios de radio o televisión y parte del supuesto de que las audiencias carecen de criterio y es, además de insultante a su dignidad al negarles su derecho de decisión sobre a quién escuchar. ¿Qué puede pasar de implementar este criterio?
Pongamos un ejemplo de la vida real: El pasado 2 de julio, un reconocido especialista en deportes, a pregunta del conductor del bniticiario, se refirió a la selección mexicana de fútbol. Si el lineamiento hubiera estado vigente, su narración hubiera sido más o menos como esta:
“Es un equipo que ha ido creciendo en este torneo, (eso es información). Es cierto que los rivales no han sido una cosa del otro mundo: Dominicana, Surinam, (eso es opinión), Costa Rica con el que se empata (eso es información). Y más recientemente, pues también lograron su pase para esta fase de semifinales dentro de la copa oro, venciendo a la escuadra de Arabia Saudita (eso es información), que, dicho de paso, pues también varios de los jugadores titulares de Arabia Saudita están en el mundial de clubes, en ese instante con el Al Hilal que ha dado la gran sorpresa (esto es opinión).
¿Habrá quien pueda mantener su atención durante el tiempo que dura un noticiario con una narración de esta naturaleza? ¿Habrá quien crea que pueda manifestar abierta y confiadamente sus ideas y opiniones, inclusive en las redes sociales- sin temor a ser acallado o reconvenido?
Por cierto: “A México se le respeta”, ha reiterado la presidenta, y una forma de respetarlo es cumpliendo con las leyes. Supongo que ella misma tendría que cumplir la Ley y, en su show mañanero, distinguir entre lo que es información y lo que es su opinión. Si resulta que mayoritariamente emite opiniones y no información ¿Para qué tanto show ”informativo”?