Mauricio Cárdenas Palacios/Diputado local por el VI distrito
En Querétaro, las acciones por la niñez hablan más fuerte que las palabras.
Hoy como diputado, como queretano y como papá me llena de orgullo ver cómo nuestro estado continúa colocándose a la vanguardia nacional en la protección integral de los derechos de niñas, niños y adolescentes, a través de acciones concretas, contundentes y bien coordinadas entre los tres órdenes de gobierno.
La reciente instalación de las Comisiones Interinstitucionales para Erradicar el Trabajo Infantil en los 18 municipios del estado es prueba de que en Querétaro no hay espacio para la indiferencia ante uno de los problemas más dolorosos y persistentes: el trabajo infantil. No hay excusas. Proteger a las niñas y niños de la explotación y vigilar puntualmente la legalidad del trabajo adolescente es una responsabilidad que no admite demoras.
Desde el Congreso local, respaldamos plenamente este esfuerzo encabezado por el gobernador Mauricio Kuri, quien ha demostrado que gobernar con visión humanista significa poner a la persona en el centro de las políticas públicas. Y en especial a quienes más lo necesitan.
Sabemos que las causas del trabajo infantil son complejas: pobreza, desintegración familiar, falta de oportunidades. Pero también sabemos que su erradicación es posible cuando hay voluntad política y coordinación efectiva. Por eso celebramos que Querétaro sea una de las cinco entidades con menor tasa de trabajo infantil a nivel nacional, y esto es resultado de una política pública seria y sostenida.
Las cifras hablan con claridad: 86 menores rescatados en 63 activaciones del protocolo, 50 hombres adolescentes, 32 mujeres adolescentes y cuatro niños que no deberían estar en centros laborales. Detrás de cada número hay una historia de vida que pudo haberse truncado y que hoy tiene una oportunidad distinta.
El compromiso de los presidentes municipales, a quienes también reconozco, es fundamental. Su cercanía con la comunidad permite detectar y atender los casos desde la raíz. Tal es el caso del presidente municipal de Querétaro, Felifer Macías, quien con acciones concretas ha logrado rescatar a más de 200 niñas y niños en situación de calle, ofreciéndoles alimento, educación y, sobre todo, esperanza.
Estas acciones transforman vidas y abren la puerta a un futuro más justo para nuestro estado. El desarrollo verdadero se construye cuando ponemos en el centro a nuestras infancias. La justicia florece cuando cada niña o niño tiene la oportunidad de soñar, crecer y alcanzar su potencial sin obstáculos.
Desde el Congreso del Estado, seguiremos impulsando leyes que refuercen estas acciones. La erradicación del trabajo infantil y la protección del trabajo adolescente en edad permitida requieren de un marco legal sólido, inspecciones efectivas y una constante articulación entre autoridades, sociedad civil y sector privado.
La Comisión Interinstitucional para la Erradicación del Trabajo Infantil (CITI) es un ejemplo de cómo hacer las cosas bien. Es el camino correcto: la colaboración, la responsabilidad compartida y el enfoque preventivo.
Querétaro está dando pasos firmes hacia un modelo de desarrollo con rostro humano. Un modelo donde la niñez no se explota, se cuida; donde los adolescentes no se abandonan, se orientan; y donde cada decisión de gobierno busca construir una sociedad más justa, más libre y más humana.
Sigamos por ese camino. Sigamos haciendo de Querétaro un ejemplo nacional de protección a la infancia. Porque un niño que hoy estudia y juega, será mañana un adulto que construya, que aporte y que defienda también los valores de un México mejor.