Paloma Espinoza Cházaro/Ciudadanía y Café
@palomaechazaro
Todos hablamos de la Inteligencia Artificial como si fuera una bola de cristal. Que si te hace la tarea, que redacta correos… Pero ¿realmente la estamos usando con cabeza o nada más estamos jugando a ser futuristas con filtro?
¿Por qué importa? Porque no es lo mismo pedirle a la IA “haz mi trabajo” que decirle “hazme pensar mejor”. Dato curioso (y algo preocupante): entrenar un solo modelo como ChatGPT puede consumir la misma energía que más de 100 casas en un año. Sí, cada “hazme un resumen” tiene su factura ecológica. No es gratis ni para el planeta ni para tu cerebro.
Yo digo que la IA es como el tequila: en dosis pequeñas, te prende la chispa; en exceso, te apaga el juicio. Úsala, pero con estilo.
No le entregues tu pensamiento crítico. Mejor entrena tu criterio, afila tus preguntas y conviértela en tu aliada. Porque al final, no se trata de parecer inteligente… sino de realmente serlo.