Como afición, tenemos momentos muy difíciles, nos duele ver cómo nos pasan por encima sin ni siquiera “meter las manos”, no generamos peligro de gol y se antoja desesperante que nos dediquemos, literalmente, a defender las derrotas, porque no atacamos ni por equivocación, situación que está llevando a la desilusión, dado que mucha era la esperanza de que se formara un equipazo con la nueva administración.
Parece que la paciencia se está agotando, sin embargo, seguimos insistiendo en este espacio que por favor no se pierda. Entrar al mundo del futbol mexicano no es fácil y entendamos, que se está iniciando por “barrer la casa”; que el gasto fue excesivo y que quizá, por el momento “las arcas no hayan quedado rebosantes de dólares”; que hay que cubrir muchos frentes: administrativo, deportivo, gobiernos, instalaciones, seguridad, prensa, pero, sobre todo el acercamiento con la afición y suponemos que se está trabajando en ello.
Hace algunos años tuvimos la oportunidad de escribir un libro, ahí, dijimos que lo más importante de un club de futbol es existir, que mientras el equipo esté, lo demás pasa a otro nivel, ya habrá oportunidad de tener temporadas ganadoras.
Agradezcamos que llevamos más de 26 años sin desaparecer y bajo el mismo escudo, piensen en todas esas plazas que no tienen la oportunidad de estar en Primera División y nosotros sí, piensen que es la primera vez que tenemos un dueño que pretende dedicarse en cuerpo y alma al equipo, piensen que hoy por hoy, hay… certidumbre.