La reforma judicial en Querétaro, según el diputado Guillermo Vega, está en pañales: apenas en el paso “3” de una escala de 10. Con un optimismo que no convence, el legislador prometió una transformación “integral, robusta, profunda, profesional, democrática y accesible”. Palabras ambiciosas para un proceso que, a juzgar por su ritmo, parece más un ejercicio de retórica que un avance tangible. Querétaro, líder nacional en Estado de derecho según el World Justice Project, tiene la oportunidad de ser un faro en la justicia mexicana, pero el camino trazado hasta ahora genera más escepticismo que esperanza.
REFORMA ELECTORAL
La senadora de Morena, Beatriz Robles, señaló que las críticas del PAN a la posible reforma electoral son “patadas de ahogado” en defensa de sus privilegios. Su diagnóstico, aunque cargado de intencionalidad política, supone que el sistema electoral mexicano, incluido el INE, ha sido históricamente un tablero de cuotas donde los partidos, incluido Acción Nacional, han colocado piezas a su conveniencia. Sin embargo, la retórica de Robles se queda corta al no ofrecer claridad sobre qué busca la 4T con esta reforma ni cómo pretende sanar las heridas de un sistema que, según ella, aún arrastra vicios como el “carrusel” o el “embarazo de urnas”. En fin, todo depende del cristal con que se mire.
LIENZO CHARRO
Aunque el lienzo charro de Querétaro parece condenado a ser un símbolo de la inacción, el edil ‘Felifer’ Macías, con un tono entre optimismo administrativo y cautela, aseguró que su Administración hará algo con este inmueble, ya sea vendiéndolo o reactivándolo, para que deje de ser el elefante blanco que todos conocemos. La Administración de Macías Olvera tiene una oportunidad de oro para transformar este espacio en un motor de desarrollo local. Recordemos que una de las promesas de campaña del edil es elevar la calidad de vida en Santa Rosa Jáuregui, y poner en acción este inmueble bien podría abonar al asunto.