Aunque la inteligencia artificial está ganando terreno para formar las empresas del futuro, en contra parte son más escasos los activos del pasado, como el talento. Podemos entrenar todos los algoritmos posibles y seguramente muchas compañías aumentarán su rentabilidad, pero muy pocas podrán crecer sin el factor humano o talento.
Le llamo activo del pasado, ya que la tecnología nos lleva a pensar en la automatización total y vemos que un equipo de trabajo requiere de un tiempo para crear coordinación, comunicación, integración y con ello dar resultados. Por ejemplo, muchos restaurantes se podrán transformar en cajas automatizadas de venta, pero quienes valoren el servicio humano, van a requerir de este activo vital.
Los modelos de negocio que parte de su propuesta de valor está en el servicio o en la personalización, difícilmente podrán prescindir del talento o sustituirlo por la IA. Por ello, podemos ver que al igual que aumenta la rentabilidad de la tecnología, el manejo de datos y los algoritmos, el factor humano será más escaso y valioso que convendrá invertir en ello. ¿Usted qué opina?