Mauricio Cárdenas Palacios/Diputado local por el VI distrito
El empresario Anurag Prakash Ray dijo alguna vez: “El mundo nunca te da la espalda, tú le das la espalda al mundo”.
Y quizá te preguntes por qué decidí iniciar mi columna de esta semana con esa frase. La razón es sencilla: no encontré mejor manera de describir lo ocurrido la semana pasada en el primer informe de actividades de la Legislatura. Las y los diputados de Morena y del Partido del Trabajo decidieron darle la espalda a la ciudadanía.
Durante la sesión solemne, que debía ser un espacio para rendir cuentas con seriedad y respeto a las y los queretanos, fuimos testigos de un hecho inédito: las y los legisladores de la 4T decidieron abandonar el recinto.
Desde la tribuna justificaron la decisión argumentando falta de condiciones para la construcción de acuerdos. Sin embargo, lo que en realidad quedó claro es que prefirieron abandonar el diálogo, cancelar el debate y negarse a escuchar, justo en el momento en que se requería altura de miras.
La política no se trata de huir, se trata de quedarse, dialogar y encontrar soluciones. Por más difíciles que sean las diferencias, lo que la ciudadanía espera de sus representantes es responsabilidad, no berrinches. La gente no nos eligió para protagonizar espectáculos de abandono, sino para dar resultados.
Morena y el PT hablan de transformaciones, de no permitir atropellos, de no caer en simulaciones. Sin embargo, ¿qué mayor simulación puede haber que marcharse de un espacio institucional donde se deben exponer ideas y defender posiciones? La verdadera transformación se construye con propuestas, con argumentos sólidos y con trabajo legislativo.
En Querétaro hemos demostrado que cuando hay voluntad política se pueden alcanzar consensos que trascienden colores y siglas. En los últimos años hemos logrado avanzar en temas como la transparencia, el fortalecimiento de los municipios y la participación ciudadana y nada de eso hubiera sido posible si en su momento, las personas involucradas hubieran decidido retirarse solo porque algo no les gustó.
La democracia implica escuchar incluso lo que incomoda, debatir con quienes piensan distinto y buscar, en medio de la pluralidad, puntos de encuentro.
Por eso afirmo que la acción de Morena y el PT no fue contra una bancada o contra un procedimiento: fue contra las y los queretanos que esperaban un informe serio y completo. Porque no nos debemos olvidar de algo: no somos dueños de las curules. Ocupamos un cargo público que pertenece al pueblo, y el pueblo merece respeto.
Nuestra obligación es rendir cuentas, legislar con visión de futuro y garantizar que las instituciones funcionen.
Cierro como inicié, recordando la frase de Anurag Prakash Ray: el mundo nunca te da la espalda, tú le das la espalda al mundo. La semana pasada, Morena y el PT eligieron darle la espalda a Querétaro.