El primer informe de la presidenta Claudia Sheinbaum en Querétaro destaca por los números de los programas del Bienestar. Con 496 mil beneficiarios y una inversión de 11 mil 888 millones de pesos, el impacto en sectores vulnerables es evidente: pensiones para adultos mayores, becas para estudiantes, apoyos a pequeños productores y comunidades indígenas reflejan un esfuerzo por redistribuir recursos hacia quienes más lo necesitan. Proyectos como el tren México-Querétaro, la construcción de 25 mil viviendas y la futura Universidad Rosario Castellanos prometen impulsar el desarrollo económico y social del estado. La coordinación entre Sheinbaum y el gobernador Mauricio Kuri, pese a sus diferencias políticas, envía un mensaje de unidad institucional que puede sentar bases para una colaboración fructífera.
LO MALO
El evento no estuvo exento de tropiezos. El caos vial y la “pequeña trifulca” en el Querétaro Centro de Congresos evidencian una organización deficiente, que empañó un momento clave para la presidenta. Los abucheos al gobernador Kuri, aunque aislados, reflejan una polarización que persiste en el ambiente político local. Si bien Sheinbaum llamó al respeto, el incidente pone en evidencia la dificultad de conciliar el debate político con la unidad que ambos líderes promovieron. Además, la ambiciosa lista de proyectos anunciados, como las Farmacias del Bienestar, aún está en fase inicial, y su éxito dependerá de una ejecución impecable, algo que el gobierno federal no siempre ha garantizado.
LO PEOR
La retórica de ser “el gobierno que más ha apoyado a Querétaro en los últimos años” sonó a pura estrategia discursiva y no a una realidad contrastable. Sin un análisis comparativo claro, la declaración de Sheinbaum carece de sustento y podría interpretarse como un intento de capitalizar políticamente los programas sociales. Más preocupante aún es la falta de mención sobre cómo se enfrentarán los desafíos estructurales de Querétaro, como la desigualdad en el acceso a servicios básicos o el impacto del crecimiento urbano desordenado. El énfasis en la unidad y las fiestas patrias, aunque emotivo, no sustituye un plan detallado para abordar las adversidades que el propio Kuri reconoció como “complejas”. México y Querétaro necesitan más que discursos optimistas: requieren resultados tangibles y medibles. En suma, el informe reflejó que el discurso no es congruente con la realidad, y que los liderazgos de la 4T en la entidad, están más enfocados en mantener la polarización que en gestionar acuerdos.