El consumo de contenidos en México es un dilema: ¿realmente nos informamos o solo buscamos entretenimiento? Según la ENCCA 2024, el 74 % de los mexicanos todavía ve TV abierta, pero pasamos más tiempo en internet: tres horas diarias frente a las pantallas digitales. Y claro, YouTube lidera con 66 %, seguido por Netflix y TikTok. La televisión no ha muerto… pero ya no tarda manda.
En redes sociales el panorama es aún más revelador: 90 millones de mexicanos son usuarios activos y dedicamos en promedio más de 3 horas al día a ellas (DataReportal). TikTok arrasa con 45 horas de uso al mes, duplicando a Facebook y YouTube. O sea: menos noticiero, más algoritmo.
¿Y la información? Aunque el 72 % de la población dice consumir noticias, solo dos minutos al día se destinan realmente a este hábito; exacto, solo dos minutos. Entre memes, reels y videítos, el espacio para el análisis se perdió en el camino.
El resultado: noticias en versión fastfood. instantáneas, breves, digeribles… pero poco nutritivas. Sí, hay más voces, más acceso, más formatos; pero también más ruido, más desinformación y menos criterio.
El reto no es que las audiencias estén en TikTok o en la TV, el reto es que lo que consuman les deje algo más que el próximo trend de baile. Porque, seamos sinceros: si seguimos cambiando la profundidad por el scroll, terminaremos con mucho entretenimiento… y muy poca ciudadanía.