Los desastres que hemos visto en diversas ciudades del país en esta temporada de lluvias, llevan a pensar que existe una falta de previsión ante los riesgos. Se podría pensar que es una falla local, pero vemos que este año han sucedido situaciones similares en España o en nuestro vecino del norte. ¿Qué lecciones podemos aprender de estos errores que cuestan vidas y tantas perdidas económicas, a veces en cada temporada de lluvias? A pesar de que los mapas de riesgo existen y hay alertas tempranas para monitorear el avance en las lluvias, faltan tres pilares fundamentales:
1) Información clara, transparente, accesible y en tiempo, para que tanto sociedad civil, organizaciones y otros actores puedan promover acciones de prevención, reacción, contención y atención de emergencias; 2) Mantener y aumentar las capacidades del personal técnico responsable, de otros actores para evitar que se pierda el conocimiento y experiencias pasadas e incluir a nuevos actores que generen más información para la gestión de riesgos y la atención de emergencias, y 3) Evaluación abierta, transparente, objetiva y compartida, posterior a las emergencias que permita en un banco de conocimiento, que cualquiera pueda acceder para aprender de experiencias pasadas.
El trabajo articulado de gobierno con sociedad es fundamental para aumentar la experiencia y conocimiento, que permita prevenir o atender las emergencias con rapidez y diligencia. Un proceso que permita aprender de los errores es fundamental. Para ello es necesario promover en todos los responsables una actitud valiente para aceptar que algo falló ¿Usted qué opina?