La realizadora canadiense (de ascendencia surcoreana) Celine Song sorprendió a propios y extraños con su ópera prima ‘Past Lives’ (2023), un drama sobre las difíciles relaciones sentimentales que cosechó premios a su paso por diferentes festivales internacionales. Ahora, con su segundo largometraje, se mete de lleno a las «grandes ligas» al hacerse de los servicios de tres actores extraídos de la cara más comercial de Hollywood, protagonistas todos de cintas de superhéroes.
Si algo ha quedado claro con este segundo esfuerzo es que la directora se siente ajena ante la complejidad de las relaciones humanas en el mundo occidental y hace un análisis muy agudo, cargado de una crítica social sarcástica y un humor inteligente. La historia se centra en Lucy, una inusual Dakota Johnson, demostrando capacidad para dar matices a su personaje, una frustrada actriz que hace de moderna casamentera para una agencia que cobra una buena suma a sus miembros para arreglarles citas románticas. Si una relación termina en matrimonio, esta se celebra como el gran triunfo. Así, conocemos a Lucy, agendando citas en restaurantes, bares y no pierde oportunidad de ofrecer sus servicios en bodas o a transeúntes que la admiran.
El asunto se complica cuando aparece en escena Harry, el chileno Pedro Pascal que se ha convertido en ajonjolí de todos los moles, un atractivo, millonario y seductor prospecto, que, en el medio, se le denomina un “unicornio”, pues supone tener todas las características del mejor partido disponible. Harry se fascina con Lucy y esta no le hace el feo ni cuando, en la misma fiesta, aparece John, el ‘Capitán América’, Chris Evans, un pobre diablo que trabaja de mesero y es un actor de teatro que, apenas, sobrevive el durísimo ambiente neoyorkino.
Si un acierto tiene Song es retratar a sus protagonistas en medio de una confusión de sentimientos, donde el aspecto material suele pesar más que la afinidad de personalidades. Cuando Lucy se entera que una de sus clientas es agredida sexualmente en una de las citas arregladas, sufre un colapso emocional que le hace replantear toda su estructura de valores. Si el final pudiera pecar de predecible o esquemático, la directora lo resuelve de manera muy sutil. Con la música de Daniel Pemberton y la estupenda fotografía del antillano Shabier Kirchner, ‘Amores materialistas’ (título en México) es una disección minuciosa de las relaciones en tiempos del consumismo desmedido. Disponible en HBO y todavía en cartelera.