Que escribir poesía con enfoque social es moda señalan algunos que osan criticar que se use la pluma para cuestionar lo que merece ser cuestionado.
Lo mismo pudieron decir de Audre Lorde, cuyo trabajo abordó temas como los derechos civiles, la denuncia de las injusticias sociales, el feminismo y la identidad femenina negra.
Alfonsina Storni incluyó, en sus poemas, una perspectiva feminista que cuestiona las normas sociales patriarcales. ¿’Tú me quieres alba’ les suena?
Creen que es nuevo incluir reflexiones sobre la maternidad, la infancia, la justicia social y el destino de América Latina, pero Gabriela Mistral ya lo hizo hace décadas.
Los poemas con ideología ni siquiera son cosa de este siglo. Ahí está Sor Juana, considerada una precursora del feminismo latinoamericano, cuya poesía y prosa defendieron el derecho de las mujeres a la educación y el conocimiento.
También podríamos revisar el trabajo de Phillis Wheatley que, a finales de los 1700, escribió sobre la esclavitud, la religión y la moral, en un libro que, precisamente, se llamaba ‘Poems on Various Subjects, Religious and Moral’.
Entonces, sí, la poesía política está de moda desde hace MUCHO (y qué bueno).