El plebiscito representa un avance genuino en la participación ciudadana, alineándose con el ideal de que el agua sea un derecho humano y no una mercancía. En Cadereyta, el municipio territorialmente más grande del estado, es real el abandono histórico por parte de la Comisión Estatal de Aguas (CEA), especialmente en comunidades paradójicamente ricas en recursos hídricos pero marginadas en su distribución. Si prospera, este plebiscito podría fomentar una gestión local más sensible a las necesidades reales, promoviendo justicia social y empoderando a la ciudadanía en decisiones vitales, un modelo que otros municipios podrían emular para tomar decisiones y descentralizar servicios esenciales.
LO MALO
El llamado de Luis Alberto Vega Ricoy, vocal ejecutivo de la CEA, a no politizar el tema es razonable, pero ignora que cualquier consulta pública en un entorno electoral es inherentemente vulnerable a influencias partidistas. La ausencia de detalles concretos para “municipalizar el agua” por parte de la alcaldesa de Morena, Astrid Ortega genera opacidad y podría diluir la confianza pública. Además, el umbral del 40% de votación nominal para validar el resultado, aunque legal, impone una barrera alta que podría desincentivar la participación en una región con tradición de abstencionismo.
LO PEOR
Lo más alarmante es la desconexión entre la retórica entusiasta y la realidad técnica-legal. El plebiscito no garantiza una municipalización inmediata, sino que inicia un laberinto de trámites para evaluar viabilidad, lo que podría culminar en un fracaso burocrático. Crear expectativas de «justicia social» sin un plan sólido generará una frustración a la población, exacerbando la desconfianza en las instituciones y perpetuando el mismo sistema de toma de decisiones. En última instancia, si el ejercicio se reduce a un gesto simbólico sin sustancia, no solo desperdiciará recursos públicos, sino que erosionará la fe en la democracia participativa, convirtiendo un «hecho histórico» en una oportunidad perdida. Por otra parte, la alcaldesa Astrid Ortega no ha cumplido las promesas hechas en campaña en gestión de agua. Pueden consultar el cumplimiento de los 18 alcaldes en el Monitor de las Promesas de Campaña en el portal web y WhatsApp (chatbot) de sonperfiles.com