Expectativa es la esperanza de que suceda algo y suele confundirse con la confianza por una especie de miopía o ilusión óptica. ¿Por qué? La identidad de las personas es una cualidad vital para sobrevivir y asignamos a quienes consideramos en nuestro grupo características similares. Como dice el refrán popular: “El león cree que todos son de su condición”. Pero ¿Cuál es el problema?
Tomamos decisiones rápidamente al pasar de la inconciencia a la ingenuidad y llegando a ser propensos a ilusionarnos con demasiada facilidad o sin tener en cuenta la realidad, es decir: iluso, cándido o ingenuo. Muchos movimientos sociales, económicos o políticos suelen tomar tanta fuerza que terminan defraudando. ¿Eran malas propuestas o malas personas? Imposible determinar la maldad de las personas a priori pero las propuestas se dañan al usar términos totalitarios o fundamentalistas.
Se puede evitar eliminando los términos absolutos como el que todos los de un grupo, empresa o partido, tienen la misma característica. También incorporando prácticas de transparencia y toma de decisiones abiertas o en conjunto. En el opuesto los movimientos llegan a parecer una secta religiosa que impide cuestionarla y salirse. ¿Usted qué opina?