Esta columna siempre habla del impacto social del deporte, pero hoy me voy a permitir hablar también de política por la simple y sencilla razón de que la “Presidenta con A” y la Selección Mexicana se han ido a vivir al reino de “Nunca Jamás… seré autocrítico”.
Con desdén, los jugadores del Tri tomaron los abucheos de la afición de Torreón. “A lo mejor por eso nos llevan a jugar a USA” mencionó Jiménez. “Qué lindo es estar en casa” dijo a la cámara Edson Álvarez al salir del partido. “Están en su derecho, son libres y soberanos” declaró Aguirre en conferencia de prensa. Ninguno de los 3 se cuestionó públicamente las razones. Solo se mostraron agraviados. Que alguien les diga que precisamente como lo dice Raúl, siempre juegan en USA. No hay arraigo del equipo. Que alguien les diga que son el peor representativo nacional desde que no se calificó a la Copa del Mundo de 1982. Que alguien les diga que la afición está molesta con los manejos federativos y con los uniformes sin tradición.
Mismo desdén mostró la “Presidenta con A” a la marcha de la generación Z. Desacreditó su organización mencionando que fue financiada por extranjeros y agentes de derecha. Mencionó que casi no había jóvenes. Y no se preguntó porque los jóvenes que si participaron están en contra de su gobierno cuando años atrás estaban a favor de la 4T. Mientras asesinan alcaldes, nuestro gobierno dice que las encuestas internacionales mienten al calificar al país negativamente en corrupción y no se da cuenta lo que pasa en su partido.
Los 2 entes más visibles del país viven sin autocrítica. Mi esposa leyó está columna antes de que la enviara al editor y dijo que yo también vivo en Nunca Jamás.