En 2025, Querétaro vuelve a confirmar por qué se ha convertido en uno de los destinos más competitivos para la inversión extranjera en México. En un país donde cada estado libra su propia batalla por atraer capital productivo, Querétaro destaca con cifras claras: solo en el primer trimestre del año captó alrededor de 85 millones de dólares, impulsados por ocho nuevos proyectos industriales que generarán cerca de 900 empleos y ocuparán más de 89 mil metros cuadrados de infraestructura especializada. Son números que no solo hablan de dinamismo económico, sino de una tendencia sostenida que ha colocado al estado en el radar internacional.
Las claves del atractivo queretano
El ascenso de Querétaro no se explica por una sola razón, sino por la combinación de ventajas que hoy son difíciles de encontrar juntas en otros puntos del país. Su ubicación estratégica en el Bajío, uno de los corredores logísticos más robustos de México, permite conectar con los principales mercados nacionales y con rutas comerciales esenciales hacia Estados Unidos y Canadá.
A esto se suma un activo que no se improvisa: capital humano altamente especializado. Ingenieros, técnicos y personal capacitado han consolidado sectores como el automotriz, el aeroespacial, el metalmecánico y el tecnológico, que hoy dependen de talento capaz de operar procesos cada vez más complejos.
La infraestructura industrial también juega su papel. Querétaro cuenta con parques modernos, centros de investigación aplicada y espacios diseñados para innovación. Quizá su mayor fortaleza (en un país donde esto no siempre es garantía) es la estabilidad económica y social, un factor que los inversionistas consideran determinante antes de desplegar capital a largo plazo.
Nuevos jugadores, nuevas oportunidades
El flujo de empresas que han apostado por Querétaro en este 2025 lo confirma. Scania inauguró un centro de entrenamiento en la región; EOI Electronics, Shape Corp y Bridgestone reforzaron su presencia en Santa Rosa Jáuregui; mientras que San Juan del Río registró las expansiones de Exo-s y SAFRAN, esta última con una proyección de 500 nuevos empleos. A esto se suman inversiones de compañías como Baumueller y Behr Thermot-Tronik (Alemania), Hendrickson (Estados Unidos) y Lear Jets (Canadá), fortaleciendo un ecosistema industrial diverso y competitivo.
En la industria automotriz, más de 970 empresas ya operan en el estado, consolidando una cadena de valor que sigue creciendo con la llegada de proveedores globales y la modernización de plantas existentes. La industria aeroespacial, uno de los sellos de identidad económica de la región, mantiene también un ritmo ascendente. El sector tecnológico continúa ganando terreno, aprovechando el talento joven y la cercanía con universidades que forman perfiles altamente demandados.
Un anuncio reciente confirmó esta tendencia: la ampliación de la planta D’Gari y Rexal, del grupo Dr. Oetker. Durante el evento, el gobernador Mauricio Kuri subrayó la importancia de la seguridad, la estabilidad económica y la mano de obra calificada como los pilares que sostienen la confianza de empresas nacionales y extranjeras.
Reinversión: el mejor termómetro de confianza
Si algo distingue a Querétaro frente a otros estados, es su capacidad no solo para atraer nuevas empresas, sino para retenerlas. Más del 70 por ciento de la inversión extranjera directa que llega al estado proviene de reinversión de utilidades, una señal inequívoca de confianza. Las empresas no reinvierten donde dudan: lo hacen donde encuentran certeza jurídica, talento, infraestructura y perspectiva de crecimiento.
Este fenómeno es clave en un contexto global de ‘nearshoring’, donde México se posiciona como un país estratégico para la relocalización de cadenas de suministro. Querétaro, con su orden territorial, estabilidad y conectividad, se ha colocado como una de las apuestas más seguras.
Un futuro que se construye todos los días
En 2025, Querétaro se reafirma como un polo industrial en expansión, ejemplo para otras regiones por su capacidad de atraer inversión, consolidar talento local y generar empleos de calidad. Detrás de cada anuncio empresarial hay un proceso de trabajo institucional, planeación, estabilidad y visión de largo plazo.
Lo que hoy ocurre no es casualidad: es la suma de políticas públicas bien dirigidas y de una ciudadanía que exige crecimiento con certeza. Por eso, el desempeño económico de Querétaro no solo es motivo de orgullo para quienes vivimos aquí, sino también una evidencia de que, cuando las condiciones se alinean, el desarrollo sí se puede construir y sostener.