La semana pasada les escribí acerca de la expectación que generaba el sorteo de la Copa Mundial que se celebró el viernes pasado.
Ya conociendo los resultados, puedo decirles que ese sorteo no cumplió con las expectativas. La emoción nos cegó, pero con tantos grupos y tantos equipos era obvio que la primera ronda tuviera pocos duelos atractivos.
Inglaterra vs Croacia, Ecuador vs Alemania, Noruega vs Francia, Uruguay vs España y Colombia vs Portugal son los duelos que tendrán sabor a guerra futbolera. El resto es solo una botana de las emociones que nos traerán los duelos de eliminación directa.
En mi caso personal, el sorteo fue una tragedia. Mis boletos, que compré en Los Ángeles pensando que esa ciudad tendría partidos estelares, son para ver un Irán vs Nueva Zelanda y Suiza contra el ganador de un repechaje de UEFA. Nada espectacular, pero al menos mejor que aquel sorteo que presencié de una corrida de Xajay donde el representante de Julián López “El Juli” pidió que no le sortearan el toro más grande de la tarde (perdón, me equivoqué de sorteo; cambié el tema abruptamente).
Está a punto de terminar el 2025. Afinen las tarjetas de crédito. Se viene el año mundialista en casa. Habrá partidos de preparación, jerseys nuevos, mucho merchandising, viajes, comidas, apuestas y mucha emoción.
A mi no me importan la Navidad, San Valentín, las vacaciones ni los puentes. Ya viene la temporada que más me gusta: La temporada de la Copa del Mundo.