Democracia: el poder reside en el pueblo, a través de representantes elegidos, basado en principios de igualdad, libertad y respeto a derechos humanos, permite la participación en la toma de decisiones y la rendición de cuentas de los gobernantes.
Al implementar la reforma judicial de 2024, personas juzgadoras electas han renunciado al cargo; el caso reciente es un joven de 24 años, que sin cumplir el requisito de edad, fue electo en Aguascalientes para ser Juez Penal. Previo a su renuncia, en audiencia, vinculó a proceso a la víctima. Situación rectificada por la defensa, quien demostró de manera pública deficiencias en la conducción de la audiencia y vulnerabilidad del debido proceso, comprometían el principio de presunción de inocencia y derechos fundamentes de las partes.
Estas fallas, bajo el pretexto de soberanía popular, alarman, porque, más allá del cumplimiento de los requisitos de la reforma judicial, le permitió contender y ganar una elección, pero la legitimidad electoral no pudo sustituir la preparación técnica mínima para juzgar.
Ese alcance de democracia por la que se sustentó dicha reforma, implica riesgos graves en su esencia y siempre en perjuicio de la sociedad.