Mtro. Alan Fernando Martínez Reyes/25 lecciones para el futuro
¿Qué es lo que hace que las ciudades logren un desarrollo verdaderamente sostenible?
La respuesta no es única, pero hay un factor fundamental: una ciudadanía involucrada en la planeación de largo plazo.
Las ciudades que lograron transformarse no lo hicieron solo a partir de grandes obras o de buenos gobiernos. Lo consiguieron porque contaron con sociedades activas, corresponsables y conscientes de que el futuro no se improvisa, sino que se construye desde hoy, con decisiones que trascienden gobiernos.
Bilbao pasó de una profunda crisis industrial a una renovación urbana y económica al apostar por una visión compartida entre gobierno, sector privado y sociedad. Medellín dejó atrás años de violencia cuando entendió que la transformación social debía ir de la mano de la participación comunitaria. Curitiba es hoy un referente mundial en movilidad y sustentabilidad porque su planeación urbana se pensó con y para la gente. Estas ciudades entendieron que los gobiernos cambian, pero la sociedad permanece.
Querétaro no es ajeno a esta lógica. En el Plan Querétaro 2050 se registraron más de 400 mil participaciones ciudadanas, una señal clara de interés, compromiso y visión de futuro. Personas que imaginaron el estado que quieren habitar dentro de 10, 20 o 30 años. Hablar de agua, movilidad, energía, medio ambiente o desarrollo social no es un asunto técnico ni lejano. Es una conversación cotidiana que define nuestra calidad de vida. Por eso, más allá de colores o ciclos políticos, el verdadero motor de un estado es su gente.
Cuidar el Querétaro que tenemos y planear el que soñamos no es tarea de unos cuantos. Es una responsabilidad compartida.