Mtro. Alan Fernando Martínez Reyes/25 lecciones para el futuro
Hoy Querétaro enfrenta retos profundos en temas como agua, salud, energía, movilidad, desarrollo urbano y medio ambiente. Frente a eso, hay dos caminos: improvisar o planear.
Por eso, desde CONSEQRO impulsamos la actualización del Plan Querétaro 2050 como un proceso profundo, consensuado y democrático. La primera versión logró más de 400 mil participaciones, y hoy seguimos fortaleciendo ese esfuerzo con una nueva etapa de diálogo y construcción colectiva.
Ya concluimos 19 talleres temáticos previstos, con la participación de más de 200 especialistas de amplia trayectoria en el estado: 40% ciudadanos independientes, 25% de universidades públicas y privadas, 33% de organizaciones de la sociedad civil y organismos ciudadanos, y 2% de otros sectores.
Con sus aportaciones, estamos obteniendo un documento técnicamente más robusto. Sin embargo, este documento debe ser ampliamente consensuado con grupos prioritarios, con los 18 municipios y, claro, también con los partidos políticos.
Y ahí está una clave fundamental: si Querétaro quiere construir un verdadero futuro compartido, este Plan debe ser asumido también por las fuerzas políticas como un proyecto del estado. Porque el futuro no puede reiniciarse cada tres o seis años. Necesita continuidad, visión y responsabilidad colectiva.
Lo verdaderamente valioso no es solo tener un documento final. Es que ese documento nazca del diálogo, tenga apropiación social y sea capaz de unir a distintos actores alrededor de una convicción básica: cuidar el Querétaro que tenemos y planear el que soñamos.