Logo Al Dialogo
17 de enero 2026

Alejandro Corral/ Cine al grano

‘Avatar’ es el epítome de la carrera del canadiense James Cameron. Con apenas una decena de largometrajes, es, sin lugar a duda, el director más rentable en la industria. Su visón futurista es fascinante y, ya desde ‘The Terminator’ (1984), nos advertía sobre futuros distópicos. Si algo hay que aplaudirle, es su terquedad, su obstinación por hacer los proyectos a su manera, no importando cuánto tiempo en pantalla sea necesario para lograrlo. ‘Titanic’ (1997) la extendió por más de tres horas y fue un abrumador éxito comercial; ‘Avatar’ (2009) repitió la fórmula y la convirtió en la película más taquillera en la historia del cine. Con la tercera parte de la franquicia, sin embargo, no presenta nada nuevo.

La narrativa se centra, otra vez, en Jake Sully, Neytiri y descendencia, combinando un drama familiar muy forzado con la siempre inminente amenaza del ejercito humano, hambriento de recursos y con ese discurso supremacista, en total alineación con los tiempos actuales. En la primera entrega, fue una delicia ir descubriendo el mundo fantástico de Pandora, con una riqueza visual hipnotizante; en la segunda nos regaló todo un festín de imágenes en un submundo acuático y en esta tercera no presenta nada novedoso, salvo una tribu de rebeldes muy atrasados socialmente con respecto al resto de los seres azules. Esta tercera parte es una combinación de las dos primeras y tiene el mérito de mantenernos al tanto durante más de tres horas. La batalla final es épica, pero es un refrito de la primera. Vale la pena verla en pantalla grande y para los fans de la serie es una obligación. Sigue y seguirá en cartelera.

Logo Al Dialogo
CREAMOS Y DISTRIBUIMOS
CONTENIDO DE VALOR
DOMICILIO
Avenida Constituyentes 109, int.11, colonia Carretas.
C.P.76050. Santiago de Querétaro, Querétaro.
AD Comunicaciones S de RL de CV
REDES SOCIALES
Logo Al Dialogo
© 2024 AD Comunicaciones / Todos los derechos reservados