Mauricio Cárdenas Palacios/Diputado local por el VI distrito
El poeta y ensayista Octavio Paz decía que “la transparencia es una virtud que fortalece a la democracia”. Retomo esa idea porque hoy más que nunca cobra sentido, tras la publicación del Informe de Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2024.
En un país donde la rendición de cuentas dejó de ser un ideal para convertirse en una exigencia ciudadana irrenunciable, Querétaro vuelve a demostrar que el buen gobierno aquí no es discurso, es práctica cotidiana.
De acuerdo con el informe, nuestro estado se mantiene en la posición número uno en el país en el manejo del gasto federalizado. La Auditoría Superior de la Federación programó 19 auditorías para Querétaro, revisando un importe de 40 mil 301 millones 39 mil 500 pesos. El resultado es claro y contundente: no existen montos por aclarar, ni acciones o recomendaciones pendientes de seguimiento. En otras palabras, Querétaro logró nuevamente el llamado “cero perfecto”.
Y esto no es un dato menor. En otras entidades del país, los informes de fiscalización suelen traducirse en observaciones millonarias, reintegros y procesos correctivos que evidencian desorden o falta de control. Aquí ocurre lo contrario: cada peso que llega de la Federación tiene destino claro y comprobación puntual. Ese destino es la gente.
Los fondos auditados incluyeron recursos clave para la seguridad pública, el cumplimiento de la Ley de Disciplina Financiera, el fortalecimiento institucional y las participaciones federales, así como recursos transferidos a instituciones de educación superior, es decir, se revisaron áreas estratégicas para el desarrollo y la estabilidad del estado y en todas ellas, la conclusión fue la misma: manejo sólido, transparente y responsable.
Este resultado es producto de una política permanente de orden administrativo, control interno riguroso y coordinación efectiva entre dependencias estatales y municipios. Desde 2021, Querétaro mantiene cero observaciones, aclaraciones y reintegros ante la Auditoría Superior de la Federación. En total, suman 102 auditorías que han revisado más de 165 mil millones de pesos.
Hoy el país necesita gobiernos que entiendan que la confianza ciudadana se construye con resultados verificables, no con discursos. Gobernar con eficiencia y honestidad no debería ser excepción, sino regla.
Querétaro demuestra que sí se puede administrar con disciplina financiera, respeto absoluto al dinero público y visión de futuro. La transparencia no es una bandera partidista ni una estrategia de comunicación: es la base de la credibilidad democrática. Y cuando los números respaldan las palabras, la confianza se fortalece.