En medio de la escalada bélica entre Israel, Irán y Estados Unidos, el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, ha activado protocolos para asistir a connacionales varados. Esta acción, aunque local, refleja las ondas expansivas de un conflicto que amenaza con recesión mundial, inflación energética y desestabilización diplomática.
LO BUENO
La comunicación permanente con el Servicio Exterior Mexicano y el contacto directo con los 83 queretanos en Emiratos Árabes Unidos, Dubai y Catar, además de 21 varados en un aeropuerto de India, destacan un enfoque preventivo y empático. En un momento donde el cierre del Estrecho de Ormuz por amenazas iraníes ha elevado los precios del petróleo por encima de los 100 dólares por barril (beneficiando potencialmente a México como exportador neto de crudo), esta coordinación federal-estatal prioriza la seguridad humana sobre la burocracia. Es una muestra de gobernanza local que mitiga impactos inmediatos, como las cancelaciones de vuelos masivas, y fortalece lazos, recordándonos que, en crisis globales, la empatía puede ser un bálsamo contra el caos.
LO MALO
Esta respuesta reactiva ignora lecciones de conflictos pasados, como la guerra de 12 días en 2025, que ya tensionó cadenas de suministro globales. En México, el impacto económico (con inflación por combustibles y un posible freno al PIB por recesión mundial) exige más que monitoreo: planes preventivos para diversificar rutas aéreas o apoyar economías locales dependientes de remesas. Es una crítica constructiva, se actúa bien, pero no lo suficiente para anticipar repercusiones en el mercado petrolero, donde México podría ganar en exportaciones pero perder en importaciones de refinados.
LO PEOR
Las primeras repercusiones que habrá en el continente americano será la restricción de las fronteras que se verán amenazadas por la presencia de grupos terroristas vinculados a Irán. La frontera entre México y Estados Unidos, ya complicada por las condiciones migratorias y condiciones de inseguridad, ahora será más vigilada. El Gobierno norteamericano presionará a las autoridades mexicanas para actuar en el reforzamiento de la seguridad fronteriza, ya que Irán, con una fuerte vinculación al grupo Hamás, no es una preocupación menor para Estados Unidos, que sabe que las fronteras con su país pueden ser un blanco.