Si repasáramos la exigua filmografía de Derek Cianfrance, nos daríamos cuenta de su agudo sentido de observación sobre las relaciones de pareja. En su mejor película, Blue Valentine (2010), el director nos sumerge en un desgastado matrimonio que lucha por sobrevivir en un entorno hostil. Las actuaciones de sus protagonistas femeninas están llenas de emociones a flor de piel. Ahora, con su último trabajo, no deja de lado esta parte a pesar de dirigir y escribir una comedia basada en un hecho inverosímil y muy divertido en su contexto.
La trama nos presenta a Jeffrey Manchester (Channing Tatum), un exmilitar que no completa para los gastos de su familia. Para llenar ese vacío, comienza a robar McDonald’s abriendo boquetes por el techo y amagando a empleados que los describen como un tipo amable. Es capturado, escapa de prisión y en su fuga, termina viviendo en una juguetería. En esta etapa conoce a Leigh (estupenda Kristen Dunst), quien es empleada de la tienda y miembro activo de una iglesia, a la que el prófugo se une.
La relación entre Jeff y Leigh está llena de sutilezas, cortesía de un director harto sensible en estos menesteres. Una película recomendable donde la realidad sirve de pretexto para armar una divertidísima ficción. Disponible en Prime.