Mauricio Cárdenas Palacios/Diputado local por el VI distrito
Hay momentos en la vida en los que uno entiende con mayor claridad qué es lo verdaderamente importante. A mí me ocurrió hace casi un año, cuando nació mi hija. Desde entonces, cada decisión, cada preocupación y cada planteamiento pasan por una pregunta muy sencilla: ¿qué mundo quiero dejarle a la pequeña Inés?
La familia es el primer lugar donde aprendemos a confiar, a convivir y a soñar. Es el espacio donde se construyen los valores que después llevamos a la escuela, al trabajo y a la comunidad. Pero también sabemos que cuando algo se rompe dentro del hogar, sus consecuencias pueden acompañar a una persona durante toda su vida.
Por eso es tan relevante la estrategia “Contigo por tu Familia”, presentada por el gobernador Mauricio Kuri y que coordina la Secretaría de Desarrollo Social encabezada por Luis Nava. No es un programa más; el objetivo es reconocer los desafíos que enfrentan nuestras familias —las adicciones, la violencia, los problemas emocionales— y requieren atención temprana, cercanía institucional y, sobre todo, una comunidad que acompañe.
Los datos y diagnósticos realizados con estudiantes de educación media superior en nuestro estado nos recuerdan que no podemos esperar a que los problemas crezcan para actuar. Prevenir es siempre más humano y más efectivo que reparar.
Cuando la violencia llega a un hogar, no solo altera la tranquilidad de una familia. Rompe vínculos, afecta el desarrollo emocional de niñas y niños, debilita la confianza y lastima proyectos de vida. Lo vemos en historias cercanas, en comunidades que luchan por salir adelante y en jóvenes que a veces enfrentan situaciones para las que no han tenido apoyo suficiente.
Frente a ello, la estrategia plantea algo fundamental: trabajo coordinado. Dependencias como la Secretaría de Educación, USEBEQ, Secretaría de Salud, SEJUVE, Secretaría de Desarrollo Social, el DIF, INDEREQ, el Consejo Estatal Contra las Adicciones y la Secretaría de la Mujer suman esfuerzos para atender de manera integral a estudiantes, madres, padres de familia y docentes. Porque los problemas complejos no se resuelven desde una sola institución.
La atención psicológica, los tamizajes para detectar a tiempo adicciones, las consultas médicas, así como herramientas digitales como un chatbot de atención psicológica disponible las 24 horas, representan pasos concretos para acercar ayuda a quienes lo necesitan.
También es importante reconocer algo que a veces se olvida en el debate público: quienes enfrentan una adicción o una crisis también merecen una segunda oportunidad. La rehabilitación y el acompañamiento especializado son parte esencial de una política pública que busca reconstruir vidas, no solamente señalar problemas.
Además, la formación de mil Promotores de Paz nos recuerda que la comunidad tiene un papel central. Vecinos preparados para actuar ante emergencias, brindar primeros auxilios o detectar señales de alerta pueden marcar la diferencia entre una crisis y una oportunidad de apoyo a tiempo.
Como padre de familia, pienso mucho en el Querétaro que crecerá junto con mi hija. Un Querétaro donde las familias tengan herramientas para salir adelante, donde pedir ayuda no sea motivo de vergüenza y donde la prevención sea una responsabilidad compartida.
Cuidar a nuestras familias es cuidar el futuro del estado. Porque cuando protegemos a un hogar, también protegemos la paz, la comunidad y el porvenir de Querétaro. Y ese es, sin duda, el mejor legado que podemos construir para las próximas generaciones.