Algo que nos gustó del D.T. González cuando llegó al club fue, su capacidad para ajustar el cuadro y el parado durante los partidos, pero parece que ya perdió su principal facultad. Sabemos que todos nos sentimos técnicos y, ya sea en el estadio o frente al televisor, “damos” indicaciones y criticamos los cambios y el actuar de técnico y jugadores, si perdemos. Es parte del futbol, pero el que sabe es el entrenador, sin embargo, hay veces que no se necesita ser un experto para ver, casi de inmediato, donde están las fallas y hacer cambios.
Qué pésima actuación de algunos jugadores, comenzamos por Parra (27), sólo un ciego no puedo ver que Violante lo hizo como quiso durante todo el partido, nunca pudo marcarlo, pierde el balón que nos costó el gol y se da “el lujo” de perdonar un cabezazo frente al arco, ¿por qué no lo sacó?; Unjanque (22), ya lo habíamos comentado desde el torneo pasado, no es un jugador de Primera División, y si ya se cometió el pecado de iniciarlo, por favor, no debería estar para el segundo tiempo; Cázares (35) perdido, desperdiciando sus oportunidades; Coronel (11), mejores movimientos, pero falla todo de frente al marco; Ávila (9) contagiado por Mateo; Carlo (4), ya lo habíamos dicho también, un jugador gris, para su condición de europeo; Duarte (24) un poco desubicado.
Nuestros respetos para Allison (25), Abascia (2), Reyes (13) y Homenchenko (5), se cuecen aparte. Los cambios ni se notaron, a excepción de Martínez (30), por lo menos se le vieron… muchas ganas.