Los jóvenes no están exentos de enfermedades, aunque a veces se les considere invencibles.
En México, esta población enfrenta una diversidad de problemas de salud que impactan su calidad de vida y economía familiar.
Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, las enfermedades crónicas y mentales han aumentado entre jóvenes de 15 a 29 años, poniendo en alerta a especialistas y autoridades.
Las afecciones más comunes incluyen ansiedad y depresión (diagnosticadas en casi 35% de jóvenes), obesidad (28%), diabetes tipo 2 emergente en edades tempranas, y enfermedades respiratorias como asma.
Además, el consumo de sustancias como tabaco y alcohol eleva el riesgo de enfermedades cardiovasculares y accidentes.
La falta de prevención, el acceso limitado a servicios de salud y la carga económica son obstáculos importantes.
Un joven con diagnóstico crónico enfrenta gastos que pueden desestabilizar su economía y la de su familia, sobre todo si no cuentan con seguridad social o servicios públicos accesibles.